Un aire acondicionado mal dimensionado es una fuente continua de molestias: si se queda corto, no llega a enfriar en las tardes de julio; si se pasa, arranca y para constantemente, reseca el ambiente y gasta más de la cuenta. Elegir bien depende sobre todo de tres cosas: la potencia adecuada para tu espacio, la eficiencia estacional y una buena instalación. Además, un equipo con bomba de calor es una de las formas más eficientes de calentar la casa en invierno.
Frigorías y kilovatios: la misma potencia, dos unidades
En España se sigue hablando de frigorías, pero las fichas técnicas indican la potencia en kilovatios (kW). La equivalencia es sencilla: 1 kW equivale a unas 860 frigorías por hora. Un equipo de 2,5 kW ronda las 2.150 frigorías; uno de 3,5 kW, unas 3.000.
Cuidado con no confundir la potencia frigorífica (lo que enfría, la cifra importante) con la potencia eléctrica consumida, que es mucho menor gracias a la eficiencia de la bomba de calor.
Qué potencia necesitas según los metros cuadrados
La regla habitual es de unas 100 frigorías por metro cuadrado en una estancia con altura de techo normal (unos 2,5 m) y en una zona de clima moderado. Esta tabla es orientativa:
| Superficie de la estancia |
Potencia frigorífica orientativa |
Frigorías aproximadas |
| Hasta 15 m² |
2,0-2,5 kW |
1.700-2.150 |
| De 15 a 22 m² |
2,5 kW |
2.150 |
| De 22 a 30 m² |
3,5 kW |
3.000 |
| De 30 a 40 m² |
4,2-5,0 kW |
3.600-4.300 |
| De 40 a 50 m² |
5,0-6,0 kW |
4.300-5.200 |
| Más de 50 m² o varias estancias |
Equipo de más potencia, multisplit o conductos |
Según estudio |
Suma entre un 15 y un 25 % de potencia si se da alguno de estos casos: último piso o ático bajo cubierta, grandes ventanales orientados al sur o al oeste, techos altos, cocina abierta a la estancia, muchas personas habitualmente o una zona de veranos muy calurosos, como el valle del Guadalquivir o el interior de Murcia.
Para casas completas o espacios complicados, pide a un instalador que calcule la carga térmica: tendrá en cuenta el aislamiento, la orientación y las ventanas, y evitará que compres de más o de menos.
La etiqueta energética: SEER y SCOP
Los aires acondicionados de hasta 12 kW siguen usando la etiqueta energética con escala de A+++ a D. La Comisión Europea prepara una nueva etiqueta con escala de la A a la G, que se espera para los próximos años; hasta que se apruebe, la vigente es la que verás en las tiendas.
La etiqueta muestra dos valores clave:
- SEER (eficiencia estacional en refrigeración): cuánta energía de frío produce el equipo por cada unidad de electricidad a lo largo de una temporada típica. Cuanto más alto, mejor.
- SCOP (eficiencia estacional en calefacción): lo mismo, en modo calefacción. La etiqueta lo muestra para tres zonas climáticas europeas: media, más cálida y más fría. En la mayor parte de España, las referencias más parecidas son la media o la más cálida, según la zona.
| Clase |
SEER (frío) |
SCOP (calor, clima medio) |
| A+++ |
8,50 o más |
5,10 o más |
| A++ |
De 6,10 a 8,50 |
De 4,60 a 5,10 |
| A+ |
De 5,60 a 6,10 |
De 4,00 a 4,60 |
| A |
De 5,10 a 5,60 |
De 3,40 a 4,00 |
La etiqueta también indica el consumo anual estimado en kWh para refrigeración y calefacción, calculado con unas horas de uso de referencia, y el ruido de las unidades interior y exterior.
Cómo estimar lo que gastará: divide la potencia frigorífica por el SEER y multiplícalo por las horas de funcionamiento equivalentes a plena potencia. Por ejemplo, un equipo de 3,5 kW con un SEER de 7 que funcione el equivalente a 350 horas a plena potencia en verano consume unos 175 kWh. Con un precio de ejemplo de 0,15 €/kWh, son unos 26 euros por temporada. En la práctica, tu consumo dependerá del clima, del aislamiento y de la temperatura que elijas.
Calefacción con bomba de calor
Casi todos los splits actuales son bomba de calor: enfrían en verano y calientan en invierno. Con un SCOP de 4, el equipo aporta unos 4 kWh de calor por cada kWh de electricidad que consume, frente al 1 a 1 de un radiador eléctrico, un calefactor o un acumulador. Si vives en una zona de inviernos suaves o moderados, puede ser tu sistema de calefacción principal y reducir mucho la factura. Si tu zona es fría, fíjate en el SCOP de la zona «más fría» y en la potencia que mantiene el equipo con temperaturas exteriores bajo cero.
Split, multisplit, conductos o portátil
- Split (1x1): una unidad interior y una exterior. La opción más eficiente y silenciosa para una estancia.
- Multisplit: varias unidades interiores con una sola exterior. Ahorra espacio en fachada, pero si la unidad exterior falla te quedas sin climatización en todas las estancias.
- Conductos: una unidad oculta en el falso techo distribuye el aire por rejillas. Discreto e ideal para toda la vivienda, pero requiere obra y un buen proyecto.
- Portátil: no requiere instalación y sirve para alquileres o usos puntuales, pero es bastante menos eficiente y más ruidoso, porque el compresor está dentro de la habitación y el tubo de salida deja entrar aire caliente. Su etiqueta usa otro indicador (EER), así que no lo compares directamente con un split.
Ruido: lee bien las cifras
Busca la presión sonora de la unidad interior en su velocidad mínima: los modelos más silenciosos bajan de 20-22 dB(A), algo casi inaudible en un dormitorio. No la confundas con la potencia sonora que figura en la etiqueta, que siempre es una cifra mayor porque se mide de otra forma. Compara siempre el mismo tipo de dato entre modelos.
No olvides la unidad exterior: si da a un patio de vecinos o junto a un dormitorio, su ruido también importa, y las ordenanzas municipales pueden limitarlo.
Tecnología inverter y otras funciones
- Inverter: hoy casi todos los equipos lo son. El compresor ajusta su velocidad en lugar de encenderse y apagarse, lo que ahorra energía, reduce el ruido y mantiene una temperatura más estable.
- Wifi: permite encenderlo antes de llegar a casa y programar horarios. Muy práctico.
- Filtros: los filtros de alta eficiencia o con tratamiento antibacteriano mejoran la calidad del aire; revisa si son lavables o hay que comprarlos.
- Modo deshumidificación: útil en zonas húmedas de costa.
- Sensores de presencia: orientan el aire o bajan la potencia si no hay nadie.
Gases refrigerantes: R32 y R290
La mayoría de splits domésticos usan R32, un refrigerante con menor impacto climático que los anteriores. La normativa europea de gases fluorados prohíbe comercializar, a partir de 2029, los equipos split de hasta 12 kW que usen gases con un potencial de calentamiento de 150 o más (como el R32), salvo excepciones por motivos de seguridad. Por eso ya empiezan a verse equipos con R290 (propano), un refrigerante natural con un impacto climático muy bajo. Un equipo con R32 comprado hoy se puede seguir usando y reparando sin problema.
Instalación: la mitad del resultado
- Instalador habilitado. La normativa de gases fluorados exige que los equipos split, que no vienen herméticamente sellados, los instale una empresa habilitada. Por eso, al comprarlos, la tienda puede pedirte que indiques quién hará la instalación u ofrecerte la suya.
- Precio total. Compara el precio del equipo más la instalación: muchas tiendas ofrecen paquetes con instalación básica incluida (unos metros de tubería y el soporte), y cobran aparte los extras.
- Comunidad de propietarios. Si la unidad exterior va en la fachada o en zonas comunes, revisa los estatutos de tu comunidad: puede requerir autorización.
- Desagüe de condensados. El agua que genera el equipo debe evacuarse correctamente, no gotear a la calle o al balcón del vecino.
- Instalación eléctrica. Los equipos de mayor potencia pueden necesitar una línea propia.