Un televisor se compra para muchos años, y los errores se pagan cada noche: una pantalla demasiado pequeña para el salón, un panel que refleja todas las ventanas o una consola que no rinde lo que debería porque el televisor no tiene el puerto adecuado. En esta guía vamos por orden: primero el tamaño, luego la tecnología de imagen y, al final, el sonido, el sistema operativo y el consumo.
El tamaño según la distancia
La causa más común de arrepentimiento es quedarse corto de pulgadas. Con contenido 4K, la imagen aguanta sin problema a distancias bastante cortas, así que hoy se recomiendan tamaños mayores que hace una década.
Una forma práctica de calcularlo es por el ángulo de visión: la pantalla debería ocupar entre 30 y 40 grados de tu campo visual. 40 grados es la referencia de las salas de cine para una experiencia inmersiva; 30 grados es una opción más relajada para ver la tele a diario.
| Tamaño |
Diagonal |
Distancia para 40° (inmersivo) |
Distancia para 30° (cómodo) |
| 43" |
109 cm |
1,3 m |
1,8 m |
| 50" |
127 cm |
1,5 m |
2,1 m |
| 55" |
140 cm |
1,7 m |
2,3 m |
| 65" |
165 cm |
2,0 m |
2,7 m |
| 75" |
191 cm |
2,3 m |
3,1 m |
| 85" |
216 cm |
2,6 m |
3,5 m |
| 98" |
249 cm |
3,0 m |
4,0 m |
Regla rápida: divide la distancia al sofá en centímetros entre 3 y entre 4; el resultado es el rango de pulgadas recomendado. A 2,5 metros, por ejemplo, encajan televisores de entre 62 y 83 pulgadas, así que un 65" es una elección muy segura.
Antes de comprar, mide también el mueble o la pared: un televisor de 65" mide unos 145 cm de ancho y uno de 75", unos 167 cm. Comprueba la separación de las patas si va sobre un mueble, porque muchos modelos las llevan en los extremos. Un truco útil: recorta un cartón del tamaño del televisor y colócalo en su sitio un par de días.
Resolución: 4K es el estándar
Prácticamente todos los televisores de más de 43 pulgadas son 4K (3.840 × 2.160 píxeles), y es lo que necesitas. El 8K no compensa para la mayoría: apenas hay contenido y, a distancias normales, la diferencia es difícil de apreciar.
En España, la TDT emite en alta definición desde febrero de 2024, y algunos canales se emiten en UHD con el estándar DVB-T2. Cualquier televisor 4K actual con sintonizador DVB-T2 y compatibilidad HEVC puede recibirlos.
Tipo de panel
La tecnología del panel es la decisión que más influye en la imagen. Resumen rápido:
| Tecnología |
Puntos fuertes |
Puntos débiles |
Ideal para |
| OLED (WOLED y QD-OLED) |
Negro perfecto, contraste infinito, ángulos de visión amplios, respuesta instantánea |
Menos brillo en imágenes muy claras, riesgo bajo de marcas permanentes |
Cine en salones con luz controlada, juegos |
| LCD Mini-LED |
Brillo muy alto, buen contraste con atenuación local, sin riesgo de marcas |
Halos alrededor de objetos brillantes, ángulos más limitados en paneles VA |
Salones luminosos, deporte, HDR brillante |
| LCD con retroiluminación convencional (incluidos muchos «QLED») |
Precio |
Contraste y HDR limitados |
Segundas teles, presupuestos ajustados |
Tenemos una guía completa sobre las diferencias entre OLED, QLED y Mini-LED si quieres profundizar.
Brillo, contraste y atenuación local
Brillo. Se mide en nits (candelas por metro cuadrado). Para disfrutar del HDR hacen falta al menos 600-700 nits en zonas brillantes, y los mejores modelos superan con holgura los 1.500. Si tu salón tiene mucha luz natural, el brillo y un buen tratamiento antirreflejos importan más que cualquier otra cifra.
Contraste. Es la diferencia entre el blanco más brillante y el negro más oscuro. Los OLED lo tienen resuelto porque cada píxel se apaga por completo. En los LCD, los paneles VA ofrecen bastante más contraste que los IPS, aunque estos se ven mejor desde los lados.
Atenuación local. En un LCD, la retroiluminación se divide en zonas que se encienden o apagan según la imagen. Cuantas más zonas, más preciso es el control y menos halos se ven alrededor de subtítulos u objetos brillantes. Los televisores Mini-LED tienen cientos o miles de zonas; los LCD más básicos, ninguna.
Frecuencia del panel. Los paneles de 100/120 Hz nativos muestran el movimiento con más fluidez que los de 50/60 Hz, algo que se nota en el deporte. Cuidado con cifras comerciales como «Motion Rate 200»: suelen referirse a procesado de imagen, no a la frecuencia real del panel.
El HDR (alto rango dinámico) permite mostrar más brillo, más detalle en luces y sombras y colores más intensos. Hay varios formatos:
- HDR10: el formato básico que soportan todos los televisores HDR.
- HDR10+: añade información escena a escena para ajustar mejor la imagen. Lo usan algunas plataformas de streaming y es el formato de Samsung.
- Dolby Vision: también dinámico, muy extendido en plataformas de streaming y en discos UHD Blu-ray. Los televisores Samsung no lo incluyen; la mayoría de las demás marcas, sí.
- HLG: pensado para emisiones de televisión en directo.
Lo ideal es un televisor compatible con HDR10+ y Dolby Vision, pero ten claro que el formato importa menos que el brillo y el contraste: un televisor básico con Dolby Vision no se verá mejor que un buen OLED o Mini-LED que solo tenga HDR10+.
Para ver las películas como las diseñó su director, busca el Modo Filmmaker o los modos «cine» o «experto», que desactivan los procesados que exageran la imagen.
Televisores para jugar
Si vas a conectar una PS5, una Xbox Series X o un PC, revisa estos puntos:
- HDMI 2.1: necesario para jugar en 4K a 120 fps. Mira cuántos puertos HDMI 2.1 tiene: algunos modelos solo tienen dos de cuatro, y uno de ellos suele compartirse con el eARC de la barra de sonido.
- Frecuencia de 120 Hz o más: las consolas llegan a 120 Hz. Algunos televisores alcanzan 144 o 165 Hz, útil sobre todo con PC.
- VRR (frecuencia variable): elimina los cortes de imagen cuando los fotogramas por segundo fluctúan. Busca HDMI Forum VRR, y FreeSync o G-SYNC Compatible si juegas con PC.
- ALLM (modo de baja latencia automático): activa el modo juego al encender la consola.
- Latencia (input lag): en modo juego, los buenos televisores bajan de 10-15 milisegundos. Es imperceptible incluso en juegos competitivos.
Los OLED son especialmente buenos para jugar por su respuesta instantánea. Si pasas muchas horas con elementos fijos en pantalla (marcadores, mapas), activa las protecciones que incluyen o valora un Mini-LED.
Sonido
Los televisores son cada vez más finos y su sonido rara vez está a la altura de la imagen. Si te importa el audio, reserva parte del presupuesto para una barra de sonido. Comprueba que el televisor tenga HDMI eARC, que permite enviar sonido Dolby Atmos sin pérdidas a la barra o al receptor, y que el mando del televisor pueda controlar el volumen de la barra.
Sistema operativo y aplicaciones
Cada marca usa su propio sistema: Tizen (Samsung), webOS (LG), Google TV (Sony, TCL, Xiaomi y otras), VIDAA (Hisense), Titan OS o Google TV (Philips) y Fire TV en algunos modelos. Todos tienen las grandes plataformas de streaming, pero conviene comprobar que incluye las que usas a diario, como Movistar Plus+, RTVE Play, Atresplayer o DAZN, y si admite enviar contenido desde el móvil con Chromecast o AirPlay.
Pregunta también durante cuántos años recibirá actualizaciones: algunas marcas ya se comprometen a varias versiones del sistema.
Etiqueta energética y consumo
La etiqueta energética europea de los televisores va de la A a la G y muestra dos consumos: el de contenido normal (SDR) y el de contenido HDR, ambos en kWh por cada 1.000 horas de uso. El consumo en HDR suele ser bastante mayor, porque exige más brillo.
Para calcular lo que te costará al año: multiplica el consumo por 1.000 horas que figura en la etiqueta por las horas que ves la tele al año y divídelo entre 1.000. Luego multiplícalo por el precio del kWh de tu factura. Por ejemplo, un televisor que gaste 90 kWh/1.000 h, encendido 4 horas al día (1.460 horas al año), consume unos 131 kWh anuales. Con un precio de ejemplo de 0,15 €/kWh, serían unos 20 euros al año.
Cuándo comprar
- Los modelos nuevos se presentan a principios de año y llegan a las tiendas en primavera. A partir de entonces, los del año anterior bajan de precio y suelen ser la compra más rentable.
- Black Friday (27 de noviembre de 2026) es tradicionalmente uno de los mejores momentos para comprar televisores, junto con las semanas previas a grandes eventos deportivos. Aun así, compara con el historial: algunas «ofertas» ya eran el precio habitual.
- Códigos de modelo. Un mismo televisor puede venderse con referencias distintas según la tienda o el año (una letra o un número final diferente). A veces solo cambia el color del pie o el mando; otras veces, el panel. En Precium agrupamos las referencias equivalentes para que compares el mismo producto.